Sin gluten, sin lactosa, pero no reduzco mis edemas!!!
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Como poder reconocer un lipoedema.
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Decir que no comes bien porque tus piernas nunca serán normales, es como decir que no comes de manera adecuada porque eres de constitución delgada. En cualquiera de los dos casos, el planteamiento es totalmente incorrecto.

Las mujeres que padecen lipoedema suelen tener en común las características de sus piernas. La grasa o el líquido linfático se acumula sobre todo, en la parte del gemelo haciéndolo notablemente más grande. No tienen tobillo (lo tienen muy ancho) y nuestra forma es como de columna. El ejercicio y las dietas convencionales no les ayuda a reducir ni síntomas ni volumen, por lo que muchas veces el desánimo y la desgana se vuelven grandes amigos.

¿Estás cansada de hacer tantas dietas y tanto esfuerzo y qué tus piernas sigan igual?

Estás en lo cierto, hacer dieta no te hará alcanzar el sueño tan ansiado de tener unas piernas «normales». Unas piernas con gemelos definidos y estrechos, con tobillos pequeños, unas piernas que quepan dentro de cualquier pantalón, de cualquier bota. Hacer dieta no te hará tener unas piernas que no sean las tuyas, pero te hará mejorar. Te hará mejorar mucho. Alimentarte de manera adecuada de manera habitual te hará mejorar los síntomas, te hará mejorar a nivel físico y a nivel psicológico.

¿Por qué voy a comer bien si mis piernas no adelgazan?

El objetivo de llevar una alimentación adecuada si sufres de lipoedema, linfoedema o lipolinfoedema no debe ser tener otras piernas que no son las nuestras. Si el objetivo es ese, lo siento, no lo conseguirás. Para eso, deberás acudir a la intervención quirúrgica que es lo único que puede modificar por completo la estética de un cuerpo.

Normalmente cuando decidimos empezar una dieta, programamos nuestro cerebro para que piense que es sólo durante un tiempo determinado y normalmente dietas muy restrictivas sin eliminar de ellas lo que verdaderamente nos inflama.Usar como recurso instantáneo alguna de estas dietas específicas, como la cetogénica, la de la Dra. Herbst, la proteíca etc. puede resultar aconsejable para dar un acelerón a nuestro metabolismo y con ello, a nuestra enfermedad inflamatoria. En ningún caso alargar una dieta demasiado tiempo, sea cual sea, puede resultar beneficioso. No hay nadie que pueda estar a dieta de por vida, es aburrido, nos cansa, no es equilibrado (y más si excluye algún tipo de alimento necesario) , no nos enseña a alimentarnos de manera adecuada y sobre todo, no soluciona nuestro problema de inflamación a largo plazo (sobre todo si el sistema linfático se encuentra en malas condiciones). Para que una dieta de verdad sea efectiva a largo plazo, debe convertirse en un estilo de vida. Obviamente no vamos a estar comiendo lechuga y tomate los 365 días del año, pero sí que debemos optar por los alimentos que menos daño nos hagan y que menos inflamen nuestro organismo.

El día que decides hacer algo al respecto de tu lipoedema, debes informarte primero. En estos casos es importante aprender a diferenciar entre inflamación ocasionada por grasa y la que es ocasionada además de la grasa, por el sistema linfático también. A partir de un diagnóstico más exacto podemos averiguar que tipo de alimentación es más aconsejable para nuestro caso.

Si estas inflamada (más en el caso de lipolinfoedema y linfoedema), el organismo seguramente tenga un ph ácido y toxemia e incluso pueda haber una microbiota alterada. Esto quiere decir, que necesitas transformar tu ph ácido en ph neutro y restaurar el medio interno. La única forma que existe de conseguir estos objetivos, es a través de la alimentación y unos buenos hábitos de vida ( no hablo de cada día de tu vida, hablo en general) como sacar alimentos procesados y ultraprocesados de tu alimentación diaria, incluir en ella frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales, pescado, huevos y carne (con moderación), dejar los refrescos, la harina, beber agua etc.

Los resultados de una buena conducta alimentaria en pacientes afectados de alguna de estas patologías, va desde dentro hacia fuera es decir, lo último que apreciaremos será el cambio en nuestras piernas o brazos (que son las zonas afectadas). Para que este hecho se de, necesitamos ser constantes y que los nuevos hábitos adoptados perduren en el tiempo.

 

Los beneficios de llevar una alimentación adecuada:

  • Reduces dolor.
  • Reduces inflamación.
  • Reduces pesadez e hinchazón.
  • Reduces peso (si es necesario).
  • Alcalinizas el organismo.Pero yo quiero los resultados rápido
  • Restauras la flora intestinal (principal implicado en procesos de inflamación).
  • Frenas o resentidas la proliferación de células grasas.

  Aumenta tu autoestima (que en procesos costosos como el caso de enfermedades inflamatorias, es muy importante).

El «todo vale» porque no adelgazo mis piernas de ninguna forma tiene que dejar de usarse como excusa. Hacer un tipo de dieta concreta durante un tiempo limitado, no debe ser la opción para solucionar o mejorar nuestra enfermedad. En estos casos, hay que optar por un estilo de vida saludable, con pautas alimentarias estrictas (hay que ser claras y coherentes) y con una disciplina constante.

 

¡ Pero yo quiero resultados rápidos!

Lo que rápido viene rápido se va.

Cualquiera de estas enfermedades requiere tiempo. Son enfermedades lentas que se han desarrollado poco a poco , a lo largo de nuestro crecimiento, en nuestra pubertad, en el embarazo… Son enfermedades muy costosas de mejorar, tanto si queremos eliminar la proliferación de células grasas como intentar reducir la inflamación causada por el estancamiento del líquido linfático.

Para mejorar el estado de nuestra enfermedad en cualquiera de los casos, necesitamos como herramienta principal una buena alimentación exenta de todo lo que aporte a nuestro organismo químicos y tóxicos. Es importante ponernos en manos de especialistas, obtener los resultados de nuestro estado de salud y a partir de ahí comenzar a seguir una dieta para desintoxicarnos. El objetivo final es poder integrar la nueva conducta alimentaria y los buenos hábitos de manera que no nos cause

Necesitas informarte, necesitas saber y necesitas aprender a integrar los buenos hábitos en tu vida diaria sin que te suponga un gran esfuerzo. 

Alimentarte bien no te hará tener unas piernas de infarto pero te ayudará a mejorar los síntomas y el volumen de las mismas y sobre todo a sentirte mejor contigo misma.

 

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