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Las personas que padecen lipoedema , suelen encontrarse en una rueda peligrosa que relaciona su autoestima con la presión social a la que están sometidas y con el sentimiento de culpabilidad.

Salir de esa rueda puede ser complicado y un trabajo costoso pero, una vez que empiezas a quererte a ti mismo y a cuidarte, empiezas a sentirte mucho mejor. Quererse es una obligación de todos y, hacer todo lo que esté en tu mano para frenar el desarrollo de esta enfermedad, es un derecho.

Úsalo.

A menudo nos encontramos en un pozo sin fondo, sin saber muy bien que debemos hacer. Lo primero, es evitar los siguientes sentimientos que, no te dejan avanzar.

 

BAJA AUTOESTIMA


Suele estar relacionada con la apariencia física característica de esta enfermedad. El tamaño desproporcionado de las piernas con respecto al resto del cuerpo, supone un gran problema social, puesto que esta enfermedad se desarrolla, en la mayoría de los casos, en la pubertad.

En esta temprana edad nos encontramos con pre-adolescentes y adolescentes que no pueden ponerle nombre a lo que lo pasa en las piernas, adolescentes que se ven diferentes, adolescentes que no quieren mostrar sus piernas y, en definitiva, adolescentes acomplejados por que no encajan en los cánones establecidos por la sociedad.

Pasa que las personas que padecen lipoedema, suelen crecer pensando que sus piernas les definen, que si hablan de ello en sociedad, serán perdonadas porque asumen y reconocen en público que sus piernas no son «normales». Crecen sin querer mostrar sus piernas para no ser juzgadas. Aman ocultando sus piernas porque creen, que no las amaran igual, ¿quién podría amar a una mujer con unas piernas así?. En definitiva, crecen pensando que, SUS PIERNAS, son ellas.

 

PRESIÓN SOCIAL


Lo que no encaja en lo establecido, llama la atención.

Aunque a simple vista se puede observar que el lipoedema no encaja con las características comunes de un sobrepeso común, el desconocimiento sobre esta enfermedad, hace que nos llamen «gordas». Da igual que padezcas una enfermedad, que no puedas adelgazar por más que hagas dieta y ejercicio, para la gente (ahora empieza a mejorar el asunto) siempre serás «la gorda».

Pantalones que no entran, piel flácida, faldas largas en verano, agosto sin playas…nada importa. Eres gorda y, no haces nada por remediarlo.

 

SENTIEMIENTO DE CULPABILIDAD


Resulta que al final te lo crees.

Puede que tu seas la culpable…

Nadie te ha diagnosticado ninguna patología en concreto, nadie te ha dicho lo que te pasa o lo que no, que puedes comer, que debes hacer así que, tu haces lo que medianamente puedes pero, no obtienes resultado alguno.

Tras varios esfuerzos por hacer la dieta que hace tu vecina y está tan mona, o los ejercicios que te ha dicho un amigo y ver que el resultado es, que ahora estás más hinchada, lo dejas. Te cansas de esforzarte para nada, total… Así que entras en una rueda de autodestrucción que te lleva a dejarte, a olvidarte de ti misma y a autodañarte.

Tengo lipoedema, nada hará que se me cure ni que tenga otras piernas, ¿para qué voy a intentarlo otra vez?

Por suerte nos encontramos en la era de la información y, aunque queda mucho por hacer , cada vez hay más datos acerca de esta enfermedad que sirven para formarnos.

Ahora ya sabes lo que tienes, ya sabes que nombre tiene lo que te pasa en las piernas y ya tienes asociaciones y profesionales que ofrecen diversas alternativas para frenar (en la medida de lo posible) , el desarrollo del lipoedema.

Es hora de empezar a quererse…

 

Está claro que nunca tendrás unas piernas de infarto, que te costará perder la grasa de tu cuerpo más que al resto y que el ejercicio tardará más en dar su fruto que en otros cuerpos.

 

Aún así, no te dejes.

 

  • Acude a un especialista.
  • Busca si tienes algún tipo de patología asociada (auto inmune, intestinal).
  • Sigue una alimentación adecuada y adaptada a ti (aún en el caso de que quieras operarte) y hazla aunque el resultado tarde más en llegar.
  • Haz ejercicio y márcate objetivos cortos. Sigue la rutina aunque cueste, te sentirás mejor.
  • Sigue terapias como los masajes, las medias etc.
  • Quiérete.

 

Tienes lipoedema pero eso, no excusa. Quiérete.

 

Por lo general, una dieta normocalórica con la restricción de unos pocos alimentos, bastaría para que un individuo en condiciones comunes; ganara salud, se encontrara mejor y perdiera peso. En el caso de las personas que padecen lipoedema, es diferente.

Cuando padeces este tipo de patologías, tu único problema no es el sobrepeso que,  a simple vista parece que se aprecia. Las dietas y los ejercicios comunes no dan prácticamente resultado y, es ahí donde entra en juego el desánimo y la desgana de las personas.

Observar como te alimentas de una manera sana, practicas deporte y no ver casi ningún resultado, mientras sufres la presión de la sociedad, disminuye la autoestima. Soportar el juicio popular de la gente que opina que; eres una gorda, deberías comer mejor, deberías practicar deporte etc. hace mella y, junto con todo lo anterior, hace que dejes de cuidarte y de quererte. Al final el problema es la rueda viciosa de sentirte mal porque no estás haciendo nada al respecto, y a la vez saber que por mucho que hagas podrás frenar pero no curar la enfermedad.

 

¿CÓMO PUEDO MEJORAR EL ESTADO DE MI PATOLOGÍA?


El lipoedema no es una enfermedad relacionada con la obesidad y no con el sobrepeso aunque si son factores vinculantes.

Seguir una alimentación adecuada según nuestras dnecesidades y cumplir con el tratamiento rutinario e integral que exige el lipoedema, es fundamental para disminuir los dolorosos síntomas de esta enfermedad.

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2 Comments

  1. Ana dice:

    Lo peor es ma incomprensión de la sociedad, incluso la falta de preparación de algunos de los propios médicos que nos tratan hace que nos sintamos culpables.
    ¡NO ES MI CULPA!

    • Hola Ana! Es más complicado de lo que parece. A priori los profesionales sanitarios no tienen la obligación de estar formados en este campo, puesto que no se reconoce este tipo de patología como enfermedad real. Es muy desalentador, lo sabemos.
      La oca formación que hay, es extra oficial y sólo algunos se forman. Es por eso, que no encontramos ni apoyo, ni estudios, ni avances, ni tratamientos reales ni nada que no sean tratamientos estéticos en los que hay que invertir un montón o intervenciones quirúrgicas.
      Debemos luchar por el reconocimiento del lipedema como enfermedad real.

      Gracias Ana por participar.
      Un abrazo.

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